EAZ
« Tengo 8 años, estoy frente al primer episodio de Goldorak... Me pongo mi Morphose para siempre.Soy un niño del club Dorothée; estaba frente al televisor cuando apareció Goldorak y sus amigos lo siguieron. Soñé y crecí con ellos. También pasé largas horas con mis Lego y mis Big Jim fabricando e inventando aventuras en mi habitación, en el salón o al aire libre; daba forma a mi universo. »
Con sede en Estrasburgo, EAZ desarrolla desde hace varios años una práctica singular en la confluencia del diseño, la artesanía artística y la cultura popular.
Después de muchos años creando y fabricando para los mundos del juguete, el entretenimiento, la decoración, la música y la arquitectura, EAZ quiso reencontrarse con esa parte de su infancia.
A través de un universo creado y alimentado por la cultura pop, donde el objeto se convierte en un puro soporte de expresión, combina precisión técnica y estética bruta para reinterpretar los iconos que forjaron el imaginario colectivo de una generación.
Heredero de una cultura DIY (Do It Yourself) profundamente arraigada, EAZ apuesta por un enfoque experimental e independiente. Ya se trate de miniaturas, prototipos o piezas únicas, cada creación atestigua un diálogo constante entre la materia y la intención.
En la intimidad de su taller, desmonta en particular la figura de Lego para fusionarla con las figuras mitológicas de su infancia.
Estas esculturas de resina, completamente elaboradas a mano, transforman el juguete industrial en un sofisticado artefacto artístico.
Artista multidisciplinar, EAZ inaugura en 2026 un nuevo ciclo creativo orientado hacia sus orígenes: el arte del Papercut. Mediante una sabia superposición de papeles de colores, traslada sus volúmenes habituales a composiciones planas y vibrantes. Esta técnica de recorte, exigente y delicada, ofrece una reinterpretación sobria de sus temas predilectos.
Desde los héroes de la animación japonesa hasta los icónicos píxeles de los salones recreativos —como Space Invaders o Pac-Man—, EAZ erige el recuerdo en objeto de contemplación.
«El estilo de EAZ se define por una tensión constante entre la nostalgia del sueño infantil y un dominio técnico riguroso». Al transformar el objeto lúdico en una obra perdurable, invita al espectador a una introspección, alegre y profunda a la vez, sobre sus propios cimientos culturales.